El turreo es uno de esos géneros que existe hace años pero que muchos recién ahora están nombrando. Si sos argentino y fuiste a una fiesta en los últimos años, lo escuchaste. Probablemente lo bailaste. Quizás no sabías cómo se llamaba.
Acá te explicamos qué es, cómo se construye y por qué los DJs lo usan tanto.
¿Qué es el turreo?
El turreo es un género musical urbano que nació en Argentina, principalmente en el conurbano bonaerense. Mezcla elementos de cumbia villera, dancehall, dembow y música electrónica en distintas proporciones, dependiendo del productor.
Lo que lo hace reconocible es el ritmo: una base rítmica pesada, un bajo que presiona y letras o samples que van directo a la pista. No es sutil. Es efectivo.
¿Cómo suena el turreo?
Algunos elementos que aparecen seguido:
- Base rítmica sincopada, con influencia de dembow y cumbia.
- Bajo distorsionado o con mucha presencia, que se siente físicamente.
- Elementos de dancehall, tanto en la producción como en las frases vocales.
- Tempo entre 90 y 115 BPM, más lento que la guaracha pero igualmente con energía.
- Samples o voces en español, muchas veces del ámbito urbano argentino.
La mezcla varía bastante entre productores. Hay versiones más crudas y más cercanas a la cumbia, y versiones más producidas con mucho procesamiento electrónico.
Turreo y la pista
El turreo funciona bien en la pista por razones simples: la gente lo conoce, lo reconoce y sabe cómo moverse con él. En Argentina tiene una base de audiencia muy sólida, sobre todo en fiestas de barrio, after y eventos de música urbana.
Para los DJs es un género útil porque se puede mezclar con RKT, perreo y guaracha sin que quede raro. Arma bien en sets que quieren cubrir distintos estilos dentro de la música urbana latina.
Turreo chill y variantes
En los últimos años aparecieron versiones más tranquilas o producidas del turreo, a veces llamadas turreo chill o afro turreo, que apuntan a un sonido más suave pero mantienen el ritmo. Algunos productores de la escena argentina están llevando el género hacia territorios más experimentales sin perder la esencia.
Si producís o mezclás, es un género que todavía tiene mucho margen para crecer y diferenciarte.
Si estás buscando arrancar o mejorar tu sonido, podés usar packs y recursos armados por productores activos en la escena.
